Consejos de salud bucal para diabéticos

Consejos de salud bucal para diabéticos
Consejos de salud bucal para diabéticos

Las personas con diabetes son más propensas a padecer variaciones en su nivel de glucosa y eso las convierte en más susceptibles para sufrir problemas bucales como caries, gingivitis o enfermedades periodontales. Por ello, hoy queremos dar una serie de consejos sobre la salud bucal e higiene que debe mantener una persona diabética para mantener una boca sana y cuidada.

  1. Las personas con diabetes segregan menos saliva y suelen presentar sequedad en la boca. Es por ello clave que se ingiera mucho líquido para evitar problemas como el debilitamiento del esmalte, así como otras consecuencias de halitosis y mal aliento. Además, puede aumentar el nivel de glucosa en la saliva y en definitiva desarrollarse la candidiasis oral, una infección por hongos conocida como muguet.
  2. Control riguroso sobre los niveles de azúcar en sangre, así como seguir los consejos de su médico para tener controlada la patología y evitar problemas bucales.
  3. La higiene dental es clave y debe llevarse a cabo de forma estricta. Además de cepillar los dientes varias veces al día, es importante utilizar seda dental para eliminar la placa de entre las piezas, así como utilizar un enjuague bucal con flúor. También se recomienda relizarse limpiezas bucales profesionales.
  4. Las visitas al odontólogo son más que obligadas y deben realizarse de forma periódica para controlar y prevenir posibles caries u otras infecciones bucales. Se recomienda realizar tratamientos periodontales que favorezcan el estado de la encía y del hueso en todo momento.
  5. Si fuma, debe dejar de hacerlo, ya que es un hábito que empeora la salud de las encías y genera muchos problemas en nuestros dientes.

Estos son solo algunos de los consejos que se deben seguir para mantener una adecuada salud bucal. Unas pautas para personas con diabetes que no difieren tanto de los consejos para el resto de pacientes, y que se resumen en una correcta higiene bucal, así como una alimentación adecuada, un control del nivel de glucosa y visitas periódicas al odontólogo.